Los anómalos sucesos venían acaeciendo desde hacía más de un año, misteriosamente ocurría que: ¡¡¡ NO SE PRODUCÍA NINGÚN RESIDUO QUE ENSUCIARA O EMPAÑARA EL ACUARIO!!! . ¡¡¡ NADA, NI UNA MOTA CIRCULABA O SE DEPOSITABA EN PARTE ALGUNA DEL SISTEMA!!!! Y si alguno de los que lee este escrito, tiene alguna duda, obsérvese esta foto del Sump con un año de funcionamiento, incluido sus elementos…..
Pero ese mismo efecto ocurría en el agua, en la urna principal, en los conductos, en la nevera de la cocina….. Algo estaba ocurriendo, algo extraño y estremecedor, capaz de poner los vellos de punta a las ranitas de San Antonio.
Para intentar dar solución a tal entresijo, se establecieron dos grupos de investigadores. Este fue el primero.
Resueltos investigadores que a pesar de sus interminables esfuerzos, no consiguieron encontrar razón a tal incógnita. Por ello un segundo grupo entró en acción, donde una avispada científica algo quiso entrever:
No hacía falta más, puesto sobre la pista, pronto uno de los más experimentados fenomenólogos, tomó rodilla en el asunto y pudo encontrar la razón de tan sospechosos sucesos.
Pues sí, ahí estaba, un pequeño espécimen, raro de naturaleza, esquivo y juguetón, que hasta el momento no se había dejado ver. Se trataba de una especie singular de cefalópodo, instalado en el Sump, con capacidad extrema de metamorfosis y escapismo, que había huido a los más perspicaces ojos instruidos y causante de dejar limpio todo gránulo flotante, incluido el interior de la mencionada nevera de la cocina. Se trataba del escaso Tocapelotae fororiensis, comúnmente conocido como "Gelina". Magnífico ejemplar del que se pudo obtener una foto instalado junto al Skimmer.
Una ampliación de la imagen revela una mejor identificación y acertada clasificación posterior, de tan singular marino animal.
Por tanto el enigma fue finalmente resuelto, ya que esta especie tiene por costumbre deslizar sus ventosas por los cristales absorbiendo todo resto de suciedad, alga, e incluso coralina, manteniendo impoluto tanto el Sump como el acuario principal, actos realizados en sus escapadas nocturnas. Esta última circunstancia, también explicaría lo del frigorífico de la cocina y en especial la anómala desaparición de las cervezas, de las que no dejaba ni las chapas.
Congratulados por tal resuelto secreto, se vieron los aguzados investigadores, obligados a celebrarlo en un mesón cercano al lugar de los hechos, dando buena cuenta de bebidas espumosas y carnes, que gentilmente devoraban, más que otra cosa, por no hacer el feo.
Así concluye este nuevo relato, de cuyo eco me he encargado de contaros, pues no era pueril el suceso, que a todo Motril tenía acongojado.
Un trovador os lo ha contado, y entreteneros es lo que he seguido, si narrando esta historia lo he obtenido, me doy por bien pagado.
Saludos, Phoenix


















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I M P R E S I O N A N T E
Y perdón que lo diga. . . Pero de verdad que parece de otro mundo !! 
( si no conté mal. . . 23 !! . . . 
Entiendo que sean un insulto para los demás acuariófilos que con sufridos esfuerzos intentamos pasar del marrón, pero lamentablemente hay testigos como Marcos80. Ambos pensamos que son de plástico, pues Sephiroth no nos dejó meter la mano dentro del acuario, aunque sólo queríamos evitar que alguna pieza por el peso se rompiera. 
No es buen chico, no....






Quiera Dios que pronto los tengamos de regreso por estos lares.
y un relato y fotos del amigo Phoenix insuperable

,muchas gracias por este magnifico post que te has currado y por esas maravillosas fotos.
.
).
